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Mrs.Exception
En la red soy Mrs.Exception, y bueno soy una chica de 16 años a la que le gusta escribir pero siempre lo deja todo de lado. Así que esta vez me he propuesto acabar esta historia: "La luna de Salem"
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sábado, 25 de diciembre de 2010

La vida puede ser maravillosa



Toso, me duele todo pero ese no es el caso ahora. Una larga bocanada de agua sale de entre mis labios mientras me incorporo y continúo tosiendo. Respiro de forma profunda y abro los ojos.

Sonrío.

Estoy viva.

Me resulta increíble, imposible, perfectamente maravilloso. Mis dedos aferran la hierba sobre la que me encuentro, arrancando un poco y la llevo a mi nariz para olerla “Estoy viva, no me lo creo, es… raro. Me he ahogado en el lago y de repente me encuentro tumbada en la hierba, vivita y coleando y… sola. Alguien me ha salvado, ¿Quién?”. Mi salvador no está conmigo, no hay nadie alrededor, no se escucha nada. Toso y de nuevo y me limpio la boca con la mano, sonrío y no puedo evitar reír de alegría. Mi vestido blanco, el vestido con el que todas las mujeres morían en la hoguera. Pero yo lo llevo y estoy viva.

Me río más aún, definitivamente me he vuelto loca, me estoy alegrando por burlar a un juez, no puedo volver al pueblo… pero… a lo mejor estoy muerta… Bah no, los muertos según los habitantes del pueblo iban al cielo o al infierno, dependiendo de sus actos. Me levanto y me aparto el pelo rubio de la cara mientras continúo riéndome hasta que me duele el abdomen y el trinar de un pájaro me acompaña. Me fijo en el pájaro, es de color aguamarina. Es el mismo que el día anterior, lo sé porque tiene una pata de color negro. Le sonrío y me acerco hasta a él con piernas temblorosas y le digo como si le hablase:

-Estoy viva.

Río de nuevo y el pájaro parece mirarme con una sonrisa. Pero los pájaros no sonríen, he tragado demasiada agua. Continúo riendo mientras doy una vuelta sobre mis pies, me canso y me apoyo en un árbol de tronco resistente. Suspiro, los ojos se me cierran poco a poco, pero no debo dormir. No después de casi haberme muerto… Pero sólo serán cinco segundos contados…

Cinco segundos…


~~~~

Los rayos del atardecer inciden con dureza sobre mi rostro. Me restriego los ojos molesta por la luz. El bosque está en silencio, totalmente silencioso; entonces es cuando abro los ojos y lo veo ante mí. Primero me sorprendo y ahora… ahora… ¡grito!

-¡Ahhhhh!

El chico de ojos azules alza una ceja sin dejar de sonreír, no se deja impresionar por mi grito. Me tapa la boca con cuidado acallándome.

-Creí que no despertarías nunca-dice negando con la cabeza y se levanta del suelo, perdiéndolo de mi ángulo de visión.

Me incorporo y lo miro de forma más detenida, con el pelo rubio casi blanco, del mismo color que el mío, de piel clara y ojos azules, pero no azules normales, sino un azul como el del mar cuando está manso. Su pelo me extraña, es la primera vez que veo a un chico con melena.

Sonrío de forma nerviosa ¿y éste es el que me ha salvado?