Search

Cargando...

Blog Archive

La autora:

Mi foto
Mrs.Exception
En la red soy Mrs.Exception, y bueno soy una chica de 16 años a la que le gusta escribir pero siempre lo deja todo de lado. Así que esta vez me he propuesto acabar esta historia: "La luna de Salem"
Ver todo mi perfil

Followers

Se ha producido un error en este gadget.
viernes, 26 de noviembre de 2010

En ocasiones hablar no sirve de nada



Para variar una masa de descerebrados, llamada el resto del pueblo, comienza a gritar repitiendo a aquel señor. Cierro los ojos y respiro de forma profunda ¿y esto es un juicio? Yo creía que en los juicios se impartía justicia pero claro, si me hacían jurar con una mano sobre la Biblia y hacerme decir que solamente contaría la verdad. Como no era católica ni nada por el estilo, no resultaría muy efectivo, creo que es por eso, que no me hicieron jurar cuando entré. Entre otras cosas porque, como estaba ocurriendo en este momento, deseaban deshacerse de mí en poco tiempo, insultarme y luego quemarme. Sí, algo rápido y divertido para todos. Menos para mí.
Los gritos se suceden, repetitivos y clavándose en mi mente como cuchillas afiladas, cierro los ojos, ya no aguanto más.
-¡NO!-grito y noto mis rodillas clavándose en el suelo, quemándose por el choque contra el suelo de madera y paro la caída con las manos. Un intenso dolor me recorre la columna vertebral haciendo que un par de lágrimas se escapen de mis ojos, después de la caída por las escaleras no estoy demasiado bien para recibir más golpes, me duele todo.
-Calla hija del demonio-me espeta el herrero.
Lo logro escuchar pues tras su empujón la gente acalla temiendo que maldiga al herrero a lo mejor, quien sabe, no sé como piensa aquella gente. Un hombre, parece que sensato, se levanta de su asiento y sale en mi defensa, profiriendo en voz alta:
-Es solo una niña, no creo que…
-¿Acaso las brujas no nacen siendo brujas?¿o quizás usted señor Marmad ha sido incitado por Satanás?
El buen hombre calla sin más que decir, temiendo que lo quemen a él y a su familia en la hoguera, me mira de forma comprensiva y me limito a asentir con la cabeza. Por lo menos lo intentó. Observo al juez sonreír satisfecho y dirigirse a mí.
-Como soy bondadoso os dejaré elegir entre la hoguera o la horca. En mi opinión, la hoguera será más cómoda-dice acentuando la palabra cómoda
"¿Una hoguera puede ser cómoda? Uy sí, que bien se siente una siendo carbonizada y notando como las llamas te devoran la piel a la vez que ves al pueblo observando con gusto tu cocción como si de un pollo se tratase."
El juez continúa hablando pero yo perdida en mis pensamientos logro recuperar el hilo cuando ya ha acabado su discurso:
-… Creo saber que las brujas manejan el fuego.
-Por eso el resto de las mujeres murieron ¿no?-le gruño entre dientes volviendo al duro mundo real.